Gastronomía

Aires de palacete clásico, ambiente contemporáneo y una terraza simplemente cool

En el número 44 de la madrileña calle de José Abascal se levanta de un tiempo a esta parte un proyecto de ‘cook and sound’ que ha cuajado hasta mantenerse, mes tras mes, como uno de los locales de moda de la capital. Eso significa que a su encanto del otoño/invierno une el de primavera/verano. ¿Por qué?

Por varias razones. Tal vez por los diferentes espacios que ofrece. Tal vez por las dimensiones de gran casa, de pequeño palacete. Tal vez porque el comensal, quien se dispone a disfrutar de una copa y buena compañía se siente plenamente integrado en el ambiente. Tal vez porque el servicio está al quite de manera elegante pero efectiva. O tal vez porque la terraza, en las estribaciones de las semanas de calor que se avecinan, es rotundamente propicia.

En efecto, Fox se ha convertido en un multi-espacio esencialmente, aprovechable desde el primer café de la mañana hasta el último tema pinchado por el DJ residente con el penúltimo gyn-tonic del día.

Vale la pena detenerse en la carta: ligera, con una cierta fusión que no tiende a la confusa mezcla, con aires tradicionales, con toques de pura modernidad y cierto riesgo… rica, rica, rica. Con una materia prima que se palpa en sus mejores calidades. ¡Ay, qué fácil es detectar esas ofertas gastronómicas que no pasan desapercibidas! Pero qué difícil es conseguirlas…

Marisa Páramo

15 Junio, 2017

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