Opinión

La nieve “politizada” de España

Todos conocemos el fracaso “ostentóreo”, que mal diría el desaparecido Jesús Gil padre,  y generalizado que ha tenido lugar en autovías, autopistas y carreteras españolas a todos los niveles el fin de semanas de Reyes y al tiempo final de las larguísimas, carísimas e insoportables fiestas navideñas.¿Responsables de semejante caos? Todos los implicados, incluídas las víctimas insensatas e irresponsables que no quisieron escuchar ni atender el interminable rosario con que nos bombardearon todos los medios de comunicación sobre la inminencia del temporal de nieve y hielo, ni tomar, en el hipotético caso de desplazamiento necesarios, las medidas precautorias que las autoridades nos tienen repetidas hasta la saciedad.

Las autoridades de tráfico culpables todas y a todos los niveles, a reserva de que el informe posterior que anuncian, determine cuales más y cuales menos. Y naturalmente en conjunción con los elementos ejecutantes responsables de prevenir y aliviar rápidamente este tipo de crisis climáticas, sean directamente compuestos por personal funcionario o pertenecientes a entes o empresas concesionarias de semejantes deberes. Y hasta culpable la casualidad de haber hecho coincidir semejante situación caótica con el final de las vacaciones de tantos empeñados en aprovecharlas hasta el último momento “caiga el que caiga”.

Y el Ministro del Interior a la cabeza, cuya falta o desconocimiento de la forma de enfrentar una emergencia como ésta resulta espectacular, como resulta increíble que en el seno de ese Ministerio y de las Unidades de Seguridad no exista una especie de toque de “generala”, como existe en los Ejércitos, para movilizar con la máxima rapidez a todo el personal de servicio o fuera de él para enfrentar lo que ha podido ser una catástrofe humanitaria aunque, gracias a Dios, todo haya quedado en una supermolestia sin víctimas, cuando con tantas horas de caos inmóvil, podrían haberse producido a centenares por escasez de combustible, alimentos, agua y calor. Y no digamos nada de la extraña coincidencia de que los máximos titulares de Interior, el propio Ministro y el titular de la Dirección General de Tráfico, conocedores de la amenazante previsión meteorológica se encontraran en la lejana Sevilla del centro de gravedad del posible desastre.

Con todo lo más repugnante de esta “crisis blanca” ha sido, es y seguirá siendo por algún tiempo, el afán politicastro de politizarlo todo y aprovechar para intentar llevar al ánimo de la población la mediocridad, debilidad e inutilidad del Gobierno. Sea el que sea, ya que ésto no es la primera vez que  sucede, con acusadores populares y acusados socialistas. Nos encanta sustituir la solidaridad en la adversidad por el acusarnos los unos a los otros. Que asco.

Manuel Monzón

12 enero, 2018

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