Madrid, Opinión

¿Fueron clonadas o usadas por terceras personas algunas tarjetas black?

El viernes en alguno de los programas de información política de mediodía, posiblemente en AL ROJO VIVO, de Antonio Ferreras, salía el video de algunas declaraciones de los imputados por el bochornoso escándalo del caso conocido como el de las Tarjetas Black.

Estoy siguiendo a diario la información sobre el asunto y he visto, según pasan los días, que el fiscal Alejandro Luzón, que interroga a los procesados, va perdiendo fuelle y hasta el respeto de algunos de ellos cuando recibe en su interrogatorio respuestas que generan la sorna y risa del resto. No parecen estar los procesados ante un juicio que a cualquier persona de bien le abochornaría soportar, más bien parece que están en una clase de adolescentes donde los alumnos están con la risa floja y a la espera de las ocurrentes respuestas del compañero de clase cuando el profesor le pregunta el tema del día y le ha pillado en pelotas.

En ese video se oían comentarios de varios procesados, entre ellos Gerardo Díaz Ferrán, que reconocía haber utilizado la tarjeta, casi en exclusividad en restaurantes, pero que él nunca se compró una mesa tal como aparecía en la hoja Excel que recogía sus gastos y que tachaba de papel mojado y que no valía para nada.

También fue contradictoria la declaración de la ex presidenta de la Fundación Caja Madrid, CARMEN CAFRANGA CAVESTANY, que negaba los gastos que se le imputaban en Ayamonte ya que, según ella, nunca había estado en esa localidad onubense. ¿Será verdad lo que dicen ambos procesados?, me preguntaba y hasta me permití mandar el mismo Wassap a dos buenos amigos periodistas, “No descarto, respecto a las tarjetas black, que algunas de ellas fueran clonadas y utilizadas por personas diferentes a los titulares…”. “Brutal teoría” y “Ayer pensaba lo mismo… tiene pinta” fueron sus respuestas.

En un golpe de suerte pude descargarme de internet un pdf de 27 páginas que recoge los más de 175.000 euros de gastos de Carmen Cafranga con su tarjeta black pudiendo localizar, rápidamente, entre ellos el gasto de Ayamonte que cuestionaba:

Corresponde a un gasto de 58,01 euros en el Parador de Ayamonte efectuado el 13 de septiembre de 2005 a las 16 horas 56 minutos y 51 segundos.

Pero si era raro que ese martes, 13 de septiembre de 2005, la presidenta de la Fundación Caja Madrid estuviera en Ayamonte, más raro lo era que cuando solo había pasado un minuto y ocho segundos, a las 16 horas 57 minutos y 59 segundos, estaba efectuando otro gasto a 57,3 kilómetros de Ayamonte, concretamente en Punta Umbria y en su restaurante El Paraíso.

Ante esa información altamente contradictoria y sabiendo que no se puede pasar, casi a la vez, una misma tarjeta por dos terminales separados más de 40 minutos en el tiempo, se llega a la conclusión que estos cargos bancarios se han hecho directamente desde Caja Madrid por algún trabajador con acceso a esas tarjetas opacas y con la capacidad para añadir movimientos a su antojo beneficiando a quien no tiene derecho a abonos por servicios no prestados.

Por todo ello que no quedó otra que dar veracidad a la declaración de Carmen Cafranga, “Nunca he estado en Ayamonte” y a continuación se trató de comprobar si algún otro imputado en las “black” también tenía algún cargo en el Parador de Ayamonte o en el restaurante el Paraíso de Punta Umbría.

¡¡¡¡BINGO!!!! De nuevo se encontró en internet un pdf de dos páginas correspondientes a los gastos de más de 20.000 euros realizados con su tarjeta por el Consejero de Caja Madrid por Izquierda Unida y vocal del Real Madrid, ANGEL RIZALDOS GONZÁLEZ, el cual supuestamente también pasó por el restaurante EL PARAISO DE PUNTA UMBRIA el día 18 de octubre de 2004 a las 23 horas 20 minutos y 6 segundos para hacer un gasto de 115,10 euros.

Vista la información tan contradictoria y poco verosímil, que dos personas sin vinculaciones entre sí, aunque sean ambas consejeras de Caja Madrid, puedan pasar por el mismo restaurante de una localidad turística de la provincia de Huelva, fuera del periodo vacacional, obligó a continuar la investigación hacia el restaurante EL PARAISO DE PUNTA UMBRIA y hacia su dueño, por si se detectaba información de interés.

DE NUEVO BINGO. ¿Quién es el dueño del restaurante EL PARAISO DE PUNTA UMBRÍA? GONZALO RODRÍGUEZ NEVADO, alcalde socialista de Punta Umbría desde 2007 que nada más tomar posesión de su cargo para su tercer mandato de Alcalde, en las últimas elecciones locales, era detenido por la UDEF y presentaba su dimisión justo a continuación.

 El Confidencial, en su artículo de 15 de junio de 2015, explicaba con detalle los motivos de su detención que no eran otros que la presunta implicación de Rodríguez Nevado en el fraude masivo de las subvenciones, dentro del Caso EDU, contra la estafa en las ayudas públicas para la formación de trabajadores.

 El Grupo hostelero del ex regidor, EL PARAISO DE PUNTA UMBRÍA S. L. y EL PARAÍSO DE LA DEHESA S. L., habrían recibido desde 2010 más de un millón de euros de esa línea de fondos, sin reunir los requisitos.

 Pero El Confidencial también informaba que el restaurante de Rodríguez Nevado se había beneficiado de un cargo de más de 1.700 euros contra la tarjeta “black” del Consejero de la CAJA DE AHORROS EL MONTE, MARIO JIMÉNEZ DÍAZ, portavoz del PSOE en el Parlamento de Andalucía.

 El hecho de que EL PARAISO DE PUNTA UMBRÍA también haya sido beneficiario de un abono de más de 1.700 euros, a través de una tarjeta “black”, por cuatro comidas que desconocemos si se realizaron, o no, aunque sea de otra entidad bancaria, nos lleva a la conclusión que alguna razón tendrán los procesados en el Caso cuando se están tomando a chanza las sesiones y declaraciones con sorna de algunos de sus compañeros de banquillo, con vaciles incluidos en algún caso contra el Fiscal, por no estar de acuerdo, en muchos casos, con el listado que a cada uno se les ha ido asignando de sus gastos.

Si hemos descubierto estas anotaciones en los listados, que apuntan a ser del todo falsos, del gasto de Carmen Cafranga y de Ángel Rizaldos por unas comidas que declara, al menos la primera, no haber realizado, ¿qué más cosas habrá que desconocemos? pero que todo indica que existe alguna trama, no investigada, que se ha aprovechado de la opacidad del sistema para beneficio propio, o de afines, haciendo gastos que se han cargado al titular de la tarjeta, con su desconocimiento. No es difícil imaginar, por tanto, que si un titular ha utilizado con asiduidad su tarjeta, por ejemplo para ir al Supermercado de El Corte Inglés, alguien desde dentro de Caja Madrid, con la capacidad para clonar esa misma tarjeta, se ha presentado en ese mismo supermercado y se ha hecho la compra del mes, pudiéndose decir lo mismo del resto de los gastos.

Por tanto concluimos diciendo que siendo verdad que todos los titulares de las tarjetas “black” merecen que la Justicia actúe sobre ellos con dureza y severidad por utilizarlas para gastos de todo tipo, no siendo siempre de representación, sin tributar además por ellos, mientras el pueblo llano perdía sus ahorros en las preferentes de esa Caja, lo que no va a quedar nada claro, vista la investigación que de forma tan ligera y poco profesional se ha hecho desde las autoridades que corresponda, que no nos extrañaría que las argucias legales de los buenos abogados que llevan los procesados lleven al Tribunal a dictar una sentencia con penas irrisorias para estos, cuando existan, dado lo que estamos conociendo y que la sociedad española no entenderá y que achacará  al pedigrí de la mayoría de ilustres procesados.

9 octubre, 2016

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