Madrid, Opinión

Carmena no limpia y Madrid parece un estercolero

Los que hemos tenido la suerte de nacer, vivir y seguir viviendo en Madrid conocemos bien muchas de las excelentes realidades que tiene esta bella y acogedora ciudad. En la Villa y Corte, por la capital de España, pasan muchas cosas buenas cada día. Madrid, se mueve, se sigue y seguirá moviendo…

De otra parte, en esta bella ciudad de prisas, de idas y venidas, también existen áreas a mejorar. Entre alguna de las cuestiones que, sin duda, urge acometer se encuentra la gestión de la limpieza de sus plazas, de sus calles, de sus rincones. Madrid, parece un enorme estercolero público y, esto, no puede ni debe consentirse más.

En este tipo de cuestiones, como en muchas otras, tampoco es oportuno ni procedente pretender politizar un asunto que no debe llevar ninguna etiqueta (sean las muy manidas «de izquierdas» o «de derechas») que no sean otras que las de responsabilidad, higiene y educación.

Efectivamente, en lo que a este humilde escritor respecta, me importa muy poco que quien no haga nada para solucionar el grave problema de suciedad que hay en las calles de Madrid sea de Podemos, del PSOE, de IU, de Ciudadanos, del PP o del partido que fuere. Lo que realmente me importa y lo que debería ocupar a algunos y preocupar a la mayoría es que haya dejación de funciones de los responsables de la gestión de limpieza de nuestra ciudad. Es decir, que desde el consistorio de la Villa y Corte, su alcalde (la alcaldesa Manuela Carmena, en este caso), no haga absolutamente nada por barrer la porquería que inunda casi cualquier rincón de la ciudad.

Siempre me pregunto dónde van a parar las altísimas contribuciones municipales que pagamos, vía impuestos y tasas. A nadie se le escapa ya el abusivo y cuasi confiscatorio impuesto municipal que supone el IBI, ese impuesto denominado de bienes inmuebles y que, básicamente tenemos que pagar, año tras año, por el único hecho imponible de tener alguna vivienda, local, plaza de garaje., etc., en propiedad. Con la crudeza de los años de la crisis, se ha destapado una triste realidad. Muchos ciudadanos se han visto imposibilitados a pagar este abusivo impuesto, mientras el ayuntamiento giraba y sigue girando por ello la correspondiente carta de embargo. Así es la ley, cierto. Pero, también supone una auténtica vergüenza el hecho de que mientras pagamos unas altísimas tasas (en el caso que nos ocupa, a favor del ayuntamiento de Madrid), nuestra ciudad, huela tan mal.

Señora Manuela Carmena, limpien Madrid, de una vez por todas. Háganlo para que nuestra bella ciudad vuelva a oler bien, pero, sobre todo, háganlo por responsabilidad, por higiene y por educación.

 

Abogado y Consultor

@LacaciAbogado

9 octubre, 2016

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