LifeStyle, Madrid

¿Estás pensando en reducir tu abdomen? Mitos y realidades de la abdominoplastia

La cirugía de reducción del abdomen o abdominoplastia, conocida también como “tummytuck”, es una de las operaciones estéticas más demandadas en el mundo, junto al aumento de pecho, la liposucción y la rinoplastia. Consiste en retirar grasa y tejido de la zona del abdomen; y en ocasiones se acompaña de un estrechamiento de la pared abdominal, mediante la plicatura de los músculos rectos del abdomen. A continuación relacionamos algunos falsos mitos y realidades de esta cirugía:

  1. Nunca puede desaparecer el ombligo y éste no se reposiciona.  Mantiene su posición pero rodeado de otra piel. Si en una operación de abdominoplastia desaparece el ombligo, la cirugía se ha realizado mal; lo que requerirá la creación de un nuevo ombligo mediante una cirugía secundaria de umbilicoplastia.
  2. La abdominoplastia no evita siempre la liposucción. En caso de acumulación lateral de grasa; o si la paciente requiere una lipotransferencia de su propia grasa a otra zona corporal (facial, pecho, glúteo), la cirugía se acompaña de una liposucción. También podemos hacer una liposucción en el abdomen superior; la parte que no se extirpa con la cirugía se adelgaza, obteniendo un resultado óptimo.
  3. La abdominoplastia es una cirugía que entraña posibles riesgos, como el sangrado, el seroma, dificultades de cicatrización o infecciones. Estos riesgos se minimizan acudiendo a cirujanos plásticos de contrastada solvencia, y que realicen la operación de abdomen en hospitales que cuenten con los recursos óptimos. La preparación del paciente y la correcta recuperación son elementos básicos para obtener un resultado satisfactorio sin complicaciones.
  4. La recuperación no es inmediata; y el paciente deberá guardar reposo relativo entre quince días y un mes.
  5. Es una cirugía con un postoperatorio que puede conllevar inflamación, moretones y dolor; siendo necesaria la utilización de prendas de presoterapia durante la recuperación. Precisa de calmantes la primera semana para atenuar las molestias.
  6. La abdominoplastia puede dejar cicatrices. Hasta la recuperación completa a los seis meses, las cicatrices se ven coloradas y prominentes. Con las recomendaciones médicas adecuadas, éstas desaparecen o se atenúan en la mayoría de los casos. Asimismo, el cirujano dejará las cicatrices en zonas no visibles.
  7. No es un procedimiento barato, pudiendo oscilar en España entre los 4.500€, en el caso de una mini abdominoplastia (o “mini tuck”), cuando sólo se retira piel del abdomen inferior; sin realizar plicatura de rectos), hasta los 8.500€ en el caso de una abdominoplastia completa que incluya liposucción de flancos.
  8. En ocasiones (menos del 5% de los casos) se precisa una segunda cirugía de retoque para obtener la apariencia deseada o mejorar la cicatriz en caso de que la misma se ensanche.
  9. Es una cirugía típica de secuelas del embarazoy/o de secuelas de la obesidad; ocasiones en las que los bruscos cambios de peso hacen que la  piel del estómago se vuelva muy flácida. La satisfacción de las pacientes en esta cirugía suele ser máxima.
  10. La duración de una operación de abdominoplastia puede variar entre las dos y las cuatro horas; en función del grado de dificultad y de si va acompañada de alguna cirugía asociada.

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Fotografías antes y después de una cirugía de abdominoplastia tras secuela del embarazo

Fotografías antes y después de una cirugía de abdominoplastia tras secuela del embarazo

 

Dr. Carlos Gullón Cabrero  –  Dr. Ramón Calderón Nájera (cirujanos plásticos)

FEMM Cirugía y Medicina Estética

2 diciembre, 2016

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